Estrategias para desarrollar y fortalecer la autoestima

Cada profesor(a) tiene diversas formas de favorecer la autoestima de sus alumnos.  Algunas de ellas se relacionan con las características de la personalidad del profesor(a), de la propia autoestima y del tiempo de que disponga para trabajar con los niños.

FACTORES INFLUYENTES EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA AUTOESTIMA

El concepto de autoestima ha sido descrito por Reasoner (1982), como dependiente de los siguientes factores: el sentido de seguridad, el de identidad, el sentimiento de pertenencia, el sentido de propósito y el de competencia personal.

El sentido de seguridad se forma a través de:

  • establecer límites reales.
  • enfatizar reglas constantemente.
  • desarrollar el auto respeto y la responsabilidad.
  • desarrollar la confianza en sí mismo y en los demás.

El sentido de identidad se logra a través de:

  • entregar retroalimentación.
  • reconocer las habilidades de los niños.
  • demostrar amor y aceptación.
  • ayudar a los niños a desarrollar la fuerza interior.

El sentido de pertenencia se desarrolla al:

  • crear un ambiente cálido.
  • explorar las responsabilidades de los miembros del grupo.
  • incentivar la aceptación e inclusión de otros en el grupo.

El sentido de propósito se logra a través de:

  • establecer una relación de confianza con ellos.
  • transmitir expectativas.
  • permitir y ayudar a los niños a fijarse metas.
  • ayudar a los niños a tomar decisiones.
  • proveer de entusiasmo y apoyo.

El sentido de competencia se favorece al:

  • permitir e incitar a realizar autoevaluaciones.
  • entregar señales de reconocimiento de sus logros.

COMO FORTALECER LA AUTOESTIMA DE LOS ESTUDIANTES

Estrategias como las siguientes pueden ser útiles para desarrollar la autoestima de los alumnos:

  • Ser efusivo y claro al reconocer lo que los niños han hecho correctamente. Si no han cumplido como se esperaba, darles una nueva oportunidad explicando un poco más lo que se espera de ellos.
  • Generar un clima que posibilite la creatividad. Cuando los niños tienen espacio pueden ser muy creativos y en todas las asignaturas es posible dar un espacio para la creatividad.  Por ejemplo, representación grupal sobre la materia.
  • Generar un clima emocional cálido, participativo, interactivo, donde el aporte de cada uno pueda ser reconocido. Fomentar especialmente el trabajo en grupos, durante la clase.
  • Usar frecuentemente el refuerzo de los logros de los alumnos frente al grupo. Es importante reconocer logros reales, que sean sentidos como algo especial y único por el alumno, permitiéndole así procesarlos como éxitos personales.
  • Mostrar confianza en las capacidades de los niños y en sus habilidades para enfrentar y resolver sus problemas y dificultades en distintas materias o situaciones.
  • Motivar a los niños a buscar soluciones y respuestas adecuadas y sabias a los conflictos, más que a resolverlos en términos de bueno o malo, o de ganar o de perder. Él ayudarlos a resolver conflictos en forma eficiente evitará muchas heridas en la autoestima, tanto para él como sus compañeros en el corto plazo, además de ser una estrategia que, si logra ser asimilada, le será de gran utilidad en el mediano y largo plazo.
  • Desarrollar el espíritu de observación y ayudarlos a buscar formas innovadoras para adaptarse a la realidad. Al estar consciente de lo que sucede a sí mismo y de lo que ocurre a su alrededor, podrá encontrar recursos que le permitirán crecer emocional y cognitivamente, si sabe aprovechar las oportunidades que se le presentan.
  • Incentivar a los niños a asumir responsabilidades; esto les demostrará que se confía en ellos. Las responsabilidades asignadas deben ser posibles de cumplir por los niños.
  • Poner exigencias y metas al alcance de los niños y que estas metas puedan ser alcanzadas con un esfuerzo razonable. Evaluar el logro de las tareas solicitadas con un criterio a nivel de los niños y no con exigencia de adultos.

COMO EVITAR LA FORMACION DE UNA AUTOESTIMA NEGATIVA

Además de lo anterior, también es necesario cuidar de no fomentar una autoestima negativa.

Uno de los factores más determinantes y de mayor frecuencia en el desarrollo de una autoestima negativa es la crítica (Mackay y Fanning. 1991).  Es importante evitar la crítica ya que ella va socavando permanentemente valía de la persona y tiene efectos negativos en la imagen personal disminuyendo la confianza en sí mismo.

También inciden negativamente en la autoestima, las reglas y los deberes inflexibles, así como el perfeccionismo, porque no dan libertad ni respiro, y hacen que los niños se sientan permanentemente agobiados, y con la sensación de no haber logrado nunca las metas.

La intensidad de los sentimientos asociados a una autoestima negativa aumenta cuando los padres o los profesores no diferencian entre una conducta y/o la identidad.  El niño entonces no solo procesa que ha tenido una conducta equivocada, sino que siente que él, como persona, es malo.  Es importante diferenciar ambos conceptos y para ello los adultos deben ser muy cuidadosos en los mensajes críticos, evitando generalizar.  Por ejemplo, es preferible decir “ordena tu escritorio” que retar diciendo “eres un desordenado”.

Otro factor que daña la autoestima es una alta frecuencia de mensajes que repitan reiteradamente las características negativas del niño.  Estos mensajes negativos hacen que el niño empiece a pensar que es malo y que casi todo lo hace mal.  Sí la crítica o el castigo van acompañadas de una actitud de enojo, rechazo o amenaza, aumentan sus efectos, así como la sensación de inseguridad que desarrolla el niño.

Mackay y Fanning (1991) llegan a plantear que la crítica patológica distorsiona negativamente la autoestima.  Esta “crítica patológica” se interioriza como una voz interior que critica y mantiene baja la autoestima, a través de afirmaciones negativas acerca de sí mismo.

Otra forma de evitar el desarrollo de una autoestima negativa es no permitir, ni menos fomentar la realización de ejercicios donde los niños se dicen “verdades” unos a otros, que son destructivas para la autoestima:  defectos, críticas, problemas, sentimientos negativos que el niño ha provocado en otros.  Este tipo de actividades sólo genera resentimientos, inseguridades, dudas acerca de sí mismo y no produce ningún acercamiento entre los niños.  Es preferible que aprendan a decirse lo bueno.  Lo malo probablemente a cada uno de ellos ya se lo han hecho saber con más frecuencia de la deseable y no es útil señalarlo, menos aún en público.

Otra razón para evitar este tipo de actividades es que hay algunos niños muy vulnerables y con baja tolerancia a la frustración, para los cuales estas actividades resultan dañinas, peligrosas y de efectos impredecibles (fobia escolar, depresión, etc.).

Deja un comentario

Abrir chat
1
Necesitas ayuda?
Hola, en qué podemos ayudarte.